¡Alguien llama!

Un vendedor a domicilio interrumpe la cotidianidad de nuestro protagonista. Este, zalamero, le da coba. ¿Conseguirá el aguerrido comercial endosarle el producto?...Leer

Una pizpireta encuestadora, interrumpe la cotidianidad de nuestro protagonista ¿Conseguirá la azorada muchacha finalizar sus averiguaciones?.

Un desenfadado joven, aporrea la puerta de nuestro protagonista. ¿A qué se debe tanta premura?¿Por qué no utiliza el timbre? Pasen y lean.

El encargado de leer el contador irrumpe en la cotidianidad de nuestro protagonista. Su objetivo es registrar la energía consumida. Ya veremos, je, je.

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