Girls (Parte 1)

Girls (Parte 1)

 

I love girls, así comienza el tema Girls de Iggy Pop, tercer track de su maravilloso Lp New Values, publicado en el ’79. La letra (bastante sosa, como muchas de las anglosajonas que pretendemos traducir), contiene alguna frase digna de mención y me sirve de trampolín para esta introducción, que aunque  no lo parezca, estoy intentando establecer para la sección. Bolsillos llenos de lluvia, desconcertado por este cambio, debajo del cielo, solo quiero volar. Chica de fuego, di que lo harás. ¡Estoy tan solo!

 

Comenzaremos por un grupo cuyo nombre es tan bonito como su música Bob B. Soxx & the Blue Jeans. Fue este un grupo vocal de principios de la década de 1960 producido por Phil Spector. En alguna ocasión, con más tiempo, dedicaremos una sección especial a este hombre: Spector, vale la pena. La banda fue concebida inicialmente como un vehículo para la voz principal de Bobby Sheen, quien tomó el nombre artístico de Bob B. Soxx. The Blue Jeans eran las coristas Darlene Love y Fanita James, quienes también eran miembros del grupo de chicas, The Blossoms. A Spector, que se le ocurrían, por lo general, ideas luminosas (no aceptadas a menudo por los integrantes de los grupos) le dio por utilizar a Love como vocalista. Es de suponer que esa merma de protagonismo no entusiasmó a Bob, pero los éxitos que llegaron a continuación, daban la razón una vez más a la intuición de Spector. Les recomiendo encarecidamente que escuchen, con atención devota, Why Do Lovers Break Each Other’s Heart. Si todavía no han conocido el amor, si jamás han alcanzado la felicidad, si sus vidas son estiércol que hay que echar a los cerdos, todavía están a tiempo de reconducir sus vidas.

 

Cambiando radicalmente de tercio abordaremos a la banda neoyorkina Dee-Lite. A fuer de sinceros, pretendo comentar un solo tema. El resto es para el que lo quiera. Se podría catalogar como banda de house y dance. Contra todo pronóstico (el mío) adquirieron un éxito inusitado en los noventa. La banda la formaban Súper DJ Dimitry, Lady Miss Kier y Towa Tei. El éxito mundial lo alcanzaron con el tema que les traigo, Groove Is in the Heart de su álbum World Clique publicado en 1990. Debo de reconocer que compré algún vinilo suyo tan solo por la portada. Eso hay que reconocérselo, la estética que gastan es hipnótica, extravagante. Y del tema comentado Groove Is in the Heart, tampoco se pierda en video. Lady Miss Kier les hará gracia, los excitará, los transportará al más allá

 

Pero no todo está en Estados Unidos, ni las chicas ni la música. Vamos a trasladarnos al Reino Unido, otra inmensa factoría de buenos artistas. Si les digo el nombre de Chrissie Hynde, quizás no les diga nada y si lo remato con el de Pretenders, puede que tampoco. Chrissie, en su temprana juventud, dejó atrás su Ohio natal para probar aventuras en el Londres de los 70’s. Tonteó con los Pistols (trabajó en la boutique Sex propiedad de Malcolm McLaren, quien más tarde inventaría a los Sex Pistols) y otros pro artistas de la época. Al final logró montar su propia formación. Desde mi humilde opinión, los primeros álbumes son buenos (me quedo con el primero, titulado Pretenders y con el tercero Learning to crawl. Si no han escuchado nada de ellos, comiencen con el primer álbum, les recomiendo Precious, Kid y Mystery Achievement y luego ya irán viendo.

 

Y por no movernos de las Islas Británicas, nos centraremos en Siouxsie & The Banshees, una banda formada en 1976 por Siouxsie Sioux y el bajista Steven Severin. Se consideran pioneros  del movimiento post-punk. Debo de admitir que, en general, no me apasionan, pero tienen temas cautivadores, como Mirage, que aparece en su álbum debut The Scream. Su trayectoria es larga y fueron sufriendo continuas evoluciones, desde las coloridas Happy House y Christine, hasta la maravillosa versión del The Passenger de Iggy Pop. Es un grupo que merece algunos minutos de atención de nuestras procelosas vidas, pero no muchos. Como anécdota, cabe destacar la presencia de Robert Smith (ya saben, el líder de The Cure) como guitarrista, en una época en la que Smith arrancaba con una banda que no sabía cómo enfocar.

 

Nos desplazamos algo al sur, a Francia, si no les parece mal. Francia, repleta de cantautores aburridos y de música que no me dice ni me aporta gran cosa. Tampoco me agrada su gastronomía, estucada de queso (el cual aborrezco, dicho sea de  paso). Sin embargo, hace años que aprendí que en todas partes hay gente buena (hasta en Sierra Leona) y que de cualquier lugar se pueden extraer atractivos placeres. Me gustaría nombrarles a Adèle, de nombre real Christine Allegrini. Puestos a encasillar (también dedicaremos una sección, cuando me dejen tiempo (me absorben ustedes constantemente con otros asuntos), a tratar el tema de las etiquetas. Fueron los periodistas radiofónicos, sobre todo, que bajo la necesidad de colocar un tema o artista en un lugar en donde ellos pudieran guardar y después encontrar, se dedicaran a colgarles el cartelito), diríamos que fue una cantante ye-yé francesa de los sesenta. El tema que les recomiendo lo hallé en un disco titulado Femmes de Paris, del sello Anthology’s  publicado en el 2002. De los dos que aparecen, dirijan su atención hacia C’est bon. Su nombre habla por sí mismo.

 

Y por ir acabando, lo poco gusta pero lo mucho cansa, terminaremos por una banda neerlandesa de rock formada en 1967. Fundada por Robbie van Leeuwen, Fred de Wilde, Klassje van der Wal y Cornelious van der Beek. Fred de Wilde sería sustituido más tarde por la cantante Mariska Veres, a la cual se comparó con Grace Slick (Jefferson Airplane) por su potente voz. Se trata de los Shocking Blue. Los temas Send Me a Postcard  y Venus seguro que les suenan. Les quiero recomendar un tema aparecido en su segundo Lp, At home, del año 1969, California here I come. Sinceramente creo que era una buena banda y no sólo por el poderío y la personalidad de la voz de Mariska Veres.

 

Y hasta aquí hemos llegado. Por supuesto que habrá más. Siempre hay más, mucho más. La música es infinita, los buenos temas no llegan tan lejos, pero las chicas (las Girls) quedan al margen de cualquier ley matemática y lógica. Se mueven en universos que no contemplan el bien o el mal. Ellas son la estela que muchos hemos intentado seguir pero que jamás hemos logrado alcanzar. Por eso quiero hablar de su música, porque ello me permite  aproximarme, aunque sea de modo tangencial, al polvo de estrellas que desprenden a su paso.

 

FIN

 

Autor: Miguel Angel Salinas   
 
 
                                                              
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